Nuestros ancestros celebraban el dos de Febrero como el comienzo de la primavera, pues aunque es uno de los días más fríos del Invierno, es cuando comienzan a brotar las yemas de los árboles y da comienzo al florecer. Termina el tiempo de hibernación y la luz comienza a mostrarse más evidente.
“Aprovechad este momento para tener consciencia de la llama de luz en vuestros corazones. El invierno os hace ver el calor que desprendéis. Cuando las noches oscuras se muestran en vuestros días, podréis vislumbrar la llama de luz que crece en cada uno de vosotros.
Hoy es el día de la activación de la luz después de los gélidos días de invierno que la hace más evidente, aprovechad la luz del Sol de este día y uniros como portales divinos con el todo.
Visualización
Nos visualizamos dentro de una crisálida, como un escudo protector, estamos en estado de letargo o de hibernación. Tras los gélidos días del invierno, así reposamos esperando el tiempo de la llegada de los días de luz y calor.
En el día de hoy se enciende la llamada de la luz interior, la llama de consciencia de tu ser, la chispa de tu divinidad. Visualiza como estás dentro de la crisálida y prende la llama de luz en tu centro corazón.
A partir de este día, estarás presente en esta llama, tomando consciencia de ella para que siga brillando, expandiéndose a todo tu cuerpo. De esta manera, te vas preparando para la llegada de la primavera. Poco a poco esta crisálida, este escudo de protección, se irá abriendo para de nuevo salir al mundo, expandirte y crecer. Nos preparamos para vivir desde la alegría, el disfrute y reconociendo el amor que somos.”

Artículo «Imbolg o la Candelaria» escrito por: Anabel González

 

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